Han sido precisamente estas rocas ordovícicas las que, tras unos estudios muy recientes, han aportado más datos no sólo al conocimiento geológico del concejo, sino de la Península Ibérica. La construcción del túnel de la Autovía del Cantábrico entre las localidades de Torre y Berbes (inaugurado en 2002 con el nombre de Túnel Ordovícico del Fabar), permitió a un equipo de científicos del CSIC y de la Universidad Complutense encabezado por Juan Carlos Gutiérrez-Marco la extracción de materiales a la vez que iban avanzando las obras de apertura de la caja del túnel. La excavación, permitida y alentada por el Ministerio de Fomento a condición de que no se interrumpieran las obras, se realizó entre los años 2000 y 2002 a través de una capa vertical de rocas ordovícicas de 700 metros de espesor, constituida principalmente por cuarcitas blancas, llamadas Formación Barrios, y pizarras negras, llamadas Formación Sueve, más escasas pero más ricas en fósiles.